Discurso de apertura: Moussa Batraki establece las prioridades
La 11.ªCumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Organización de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (OEACP) inició sus trabajos este sábado 28 de marzo de 2026 en el Centro Internacional de Conferencias de Sipopo, en Malabo, Guinea Ecuatorial. La ceremonia de clausura se celebró bajo los auspicios del presidente de Guinea Ecuatorial y presidente entrante de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, Obiang Nguema Mbasogo. En su discurso de apertura, el secretario general de la OEACP, Moussa Batraki, hizo un llamamiento a transformar la OEACP para convertirla en una organización más fuerte e influyente, con motivo de su 50.º aniversario.
El mundo está atravesando profundos cambios geopolíticos, climáticos y tecnológicos. Ante esta situación, la Organización de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (OEACP) ya no debe limitarse a sufrir, sino anticiparse y actuar. Esta es la esencia de lo que hay que destacar de la declaración inicial de Moussa Batraki, secretario general de la organización, ante los dirigentes políticos de los países miembros durante la ceremonia inaugural dela XI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebra los días 27, 28 y 29 de marzo de 2026 en Malabo, Guinea Ecuatorial.
«Este medio siglo de historia no es solo un balance que celebrar; es, sobre todo, una responsabilidad que asumir», subrayó. Cincuenta años después de su creación, la Organización, que agrupa a 79 Estados de tres continentes, se encuentra en un punto de inflexión. El secretario general invitó a los dirigentes a transformar la OEACP para que responda eficazmente a los retos actuales. Para lograrlo, detalló cuatro ejes prioritarios.
Primera prioridad mencionada: la pertinencia política
Moussa S. Batraki insistió en la necesidad de convertir a la OEACP en una plataforma estratégica capaz de transmitir «una voz unida del Sur» en los principales foros internacionales. En un contexto de reconfiguraciones geopolíticas y de cuestionamiento del multilateralismo tradicional, la organización debe pasar de ser un simple foro de concertación a convertirse en un actor influyente, capaz de defender colectivamente los intereses de sus miembros frente a los desequilibrios mundiales.
Segundo eje principal: las alianzas diversificadas
El secretario general abogó por una modernización de los instrumentos de acción, con una cooperación Sur-Sur y triangular más operativa. Hizo un llamamiento a desarrollar alianzas equilibradas, menos dependientes de los esquemas tradicionales, y a explorar nuevas alianzas que integren a la vez las dimensiones económicas, políticas y estratégicas. El objetivo es claro: pasar de una cooperación a menudo formal a mecanismos concretos y eficaces.
Tercer pilar: la movilización de las mujeres, los jóvenes y el sector privado
Moussa S. Batraki insistió en la importancia de situar a las poblaciones en el centro de la acción colectiva. Destacó especialmente la necesidad de implicar en mayor medida a las mujeres y a los jóvenes, auténticas fuerzas vivas de la organización, así como al sector privado, como motor de la creación de empleo digno y del crecimiento inclusivo. Esta movilización debe traducirse en resultados tangibles: seguridad alimentaria, transición energética justa, resiliencia climática e inclusión social.
Cuarto motor de transformación: la integración de la tecnología digital y la innovación
El secretario general ha hecho un llamamiento a una «integración inteligente» de las tecnologías digitales, la innovación y el conocimiento. En un mundo marcado por transformaciones tecnológicas aceleradas, la OEACP debe modernizar sus herramientas para acompañar mejor a sus Estados miembros en la cuarta revolución industrial, fomentar el intercambio de conocimientos y acelerar el desarrollo sostenible.
Un nuevo impulso
A lo largo de su intervención, Moussa S. Batraki rindió homenaje al presidente de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema Mbasogo, «por su apoyo constante y su liderazgo ilustrado», que han permitido acoger esta cumbre histórica en Malabo. Asimismo, expresó su profunda gratitud a los Jefes de Estado y de Gobierno por la confianza depositada en él desde que asumió el cargo el 4 de marzo de 2025, al tiempo que evocó con emoción los retos a los que se enfrenta su país, Chad.
«Esta Cumbre de Malabo no debe considerarse un punto final, sino más bien una oportunidad para dar un nuevo impulso», concluyó el secretario general. Hizo un llamamiento a los dirigentes para que tomen decisiones informadas que refuercen la unidad, la credibilidad y la capacidad de acción de la OEACP, con el fin de transformar sus activos humanos, culturales y económicos en palancas concretas de prosperidad sostenible para sus pueblos. Con este discurso, Moussa Batraki sentó las bases para una reflexión ambiciosa. Ahora corresponde a los Jefes de Estado y de Gobierno traducir estas orientaciones en acciones concretas en los próximos meses.